Una familia de migrantes venezolanos, integrada por dos adultos y un niño, fue encontrada muerta este 16 de octubre en un apartamento del condado de Dekalb de la ciudad de Atlanta, Georgia, en Estados Unidos.

Las víctimas fueron identificadas como Jesús Ramírez, Niurka Rosales, de 49 años, y el hijo que mantenían en común, Jesús David Ramírez, de 7 años. Los tres eran oriundos del estado Táchira y emigraron a Estados Unidos hace 7 años.

Una sobrina de Niurka Rosales, que también reside en Estados Unidos, explicó en una entrevista que del colegio de su primo y del trabajo de su tía la contactaron para notificar que no habían asistido a sus actividades. La venezolana intentó localizar a su tía, pero no tuvo éxito.

Las autoridades encontraron los cuerpos de la familia venezolana en el apartamento en el que residían. Acudieron a la vivienda luego de que el colegio al que asistía el menor notificara que no había acudido a clases y no habían logrado comunicarse con sus padres.

Las autoridades se encuentran investigando el hecho como un doble homicidio – suicidio; aseguran que no encontraron armas blancas ni de fuego en la escena. Por su parte, la sobrina de Rosales comentó que la pareja no tenía problemas de violencia doméstica.

(MT/Noticias 34/El Pitazo)

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